BLANCA SAAD 1927-1999

Prolífica arquitecta tucumana que construyó en su país y en Cuba.

Blanca Zulma “Chula” Saad fue una arquitecta tucumana nacida el 28 de junio de 1927. Fue hija de los inmigrantes Selim Saad y Alcira Maluf. La familia pertenecía a la comunidad sirio libanesa. El padre era comerciante. La madre se dedicaba a la beneficencia dentro de la comisión de damas de la Sociedad sirio libanesa recaudando fondos y colaborando con hospitales. En 1932 Alcira abrió un comedor comunitario cuando su hija tenía 5 años.

Blanca Saad, estudió en la Universidad Nacional de Tucumán y luego de finalizar la carrera en 1953, junto al arquitecto Jorge Vivanco, realizaron obras en Tucumán y Jujuy entre las que se cuentan el Plan Regulador Jujuy-Palpalá. Trabajó también en las oficinas técnicas del Banco Provincia, de la Caja Popular de Ahorros y del Banco Hipotecario. Viajó por Europa, por Medio Oriente y por Africa entre mayo del 55 y julio del 56.

En 1961, fue convocada por el Ministerio de Obras Públicas de Cuba, apenas ocurrida la revolución, donde trabajó junto a otros arquitectos locales hasta 1965. Su labor consistió en proyectar y dirigir escuelas primarias, jardines de infantes, escuelas secundarias, auditoriums y aulas para la Facultad de Medicina de La Habana, y viviendas tipo para cooperativas agrícolas con sistemas prefabricados. Realizó una investigación en la Universidad de Guelph en Ontario, sobre institutos agrícola-ganaderos que contribuyó a la creación del programa de la Facultad de Agricultura y Ganadería de la Universidad de La Habana. Una obra a mencionar de este período es el Instituto de Suelos y Fertilizantes en Boyeros, diseñado junto a  Josefina Rebellón, Judith Friedman y Vicente Morales, ampliación de una edificación existente con elementos prefabricados de hormigón y uso de ladrillos y celosías de piezas cerámicas.

Proyectó, junto a Josefina Rebellón, Jorge Vivanco, Sergio Estévez y Ovidio Sotto, el Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón añadiendo edificaciones complementarias destinadas a dormitorios, comedor, gimnasio y cubículos de estudio al existente Colegio del Sagrado Corazón ubicado en La Coronela.

La concepción de esta instalación trazó las líneas fundamentales de la formación médica y de la salud pública de la isla, para llevar la asistencia universal y gratuita a todos los rincones del país.

(Milene Soto Suárez, María Victoria Zardoya Loureda, Flora Morcate Labrada en La arquitectura de la revolución cubana 1959-2018)

El edificio, que inauguró en 1962, fue declarado Monumento Nacional en noviembre de 2014.

También junto a Josefina Rebellón, proyectaron el Policlínico Carlos III, ubicado en la avenida Salvador Allende en La Habana y culminado en 1965. Fue inicialmente una escuela de enfermería adaptado más adelante por los arquitectos Félix Pina y Natacha de la Torre.

Esta edificación es un digno exponente de la arquitectura de los años sesenta mostrando el énfasis en los elementos componentes de la estructura realizados en hormigón armado, en contraste con las celosías cerámicas y los ladrillos a vista utilizados en los muros.

(Milene Soto Suárez, María Victoria Zardoya Loureda, Flora Morcate Labrada en La arquitectura de la revolución cubana 1959-2018)

En 1965 vuelve a Tucumán retomando su trabajo en el Banco Hipotecario Nacional y en la Facultad de Arquitectura como docente de Medios de Representación y de Arquitectura. En 1972 accede por concurso al cargo de profesora adjunta de esta última cátedra.

En ese momento realiza diversas obras como el local comercial Fimotor (Mendoza 960), el sector del comedor de la confitería del lago del Parque 9 de julio, las casas Lisiak (San Lorenzo 54), Grodek (Santa Fe al 500) y Fenik.

Dirige junto al arq. Pedro Prioris, Atelier, una firma comercial dedicada a la venta de amoblamientos contemporáneos para vivienda y oficina de marcas como Hermann Miller y diseñadores como Bertoia y los Eames.

Su casa, era un lugar de encuentro, que estaba repleta de adornos y libros. De las paredes colgaban reproducciones de Warhol y de sus amigos artistas. Hervía el pop art y “Chula” decoraba con enormes flores que ella misma fabricaba. Amaba la literatura latinoamericana y contaba con una biblioteca de más de 5.000 volúmenes.

Desde 1971 fue directora de la Oficina Técnica para el Área Metropolitana (OTAM) que tenía como meta diseñar y proyectar el crecimiento del gran San Miguel de Tucumán. Allí se discutieron temas urbanísticos para los siguientes 40 años: la remodelación ferrourbanística, al plan de vialidad sud, el Mercofrut, el aeropuerto internacional, el sistema de desagües pluviales y cloacales, la regularización del Río Salí, el aeropuerto de Cevil Pozo, etc. generando una amplia documentación y proyectos no realizados. Según la arquitecta Beatriz Giobellina: “La continuidad de la OTAM hubiera significado, probablemente, un mejor desarrollo urbano de este conglomerado metropolitano“.

Con la llegada de la dictadura es dejada cesante de sus cargos docentes. Se exilió primero en Buenos Aires y luego en España. Su sobrino, el arquitecto Gustavo Napadensky, recuerda “Decidió irse antes de que la mataran. La triple A ya le había puesto una bomba en su casa“.

Giobellina refiere que en 1983, en vísperas de la vuelta a la democracia, Blanca Saad graba unos cassettes que exponen su pensamiento sobre Tucumán. En ellos habla de “las clases postergadas desde hace 150 años que irrumpen con bombos y sus cánticos”. Menciona las “marchas por los desaparecidos en la plaza Independencia contra la ley de amnistía” y “la gente amiga con familiares desaparecidos”. Habla de aquella “juventud entusiasmada (que ya no está), con ganas de expresar un mundo nuevo que los más grandes apoyábamos y del que queríamos participar”. Menciona a toda la generación que en esos tiempos rondaba los 30 años y que se fue o está desaparecida. Y le habla a alguien: “a uno le da bronca que quienes realmente tendrían que actuar no estén acá o que vuelvan con una mentalidad equivocada”. (Revista Arquiplus, año 2000).

Volvió posteriormente a Tucumán, donde retoma la docencia y la actividad privada. En 1985 obtiene el cargo de profesora asociada en la Cátedra de Arquitectura. Entre 1985 y 1986 fue vicepresidenta de la Sociedad de Arquitectos.

En ese mismo período, además de viviendas unifamiliares (Moreno, Kaufman, Heredia, Ploper, Socolsky, Pesa, etc.), realiza la Galería Junín, inaugurada en 1988, una secuencia de recovas y patios que inician en la calle Junín y terminan en la galería Mendoza.

Su arquitectura se destacó por buscar un lenguaje local o regional. En sus viviendas la arquitectura jugaba un papel fundamental y las plantas eran simples y bien resueltas. Así en la casa Moreno, en Tafí del Valle (1980-81), los espacios se disponen en cruz a partir del rincón del fuego que articula área privada, área de servicios, área pública y galería. Fue construida con ladrillos tradicionales, revoques bolseados y vigas de madera procedentes de una demolición.

Obtiene el primer premio en el concurso de 114 viviendas en Termas de Río Hondo (1987), junto a Jorge Naval, Silvia Soria Seckelson, Diana Steimberg y Fernando Venditti, que no fueron construidas.

Fallece en 1999 después de una larga enfermedad y de una intensa vida. La biblioteca del Colegio de arquitectos lleva su nombre

Más información
AA.VV Arquiplus, 23 – 2001 – Chula Saad : Número especial
Cuadra, Manuel (ed.), LA ARQUITECTURA DE LA REVOLUCIÓN CUBANA 1959-2018, Kassel University, 2018
La agitada vida de una arquitecta que dejó su sello en Tucumán, La Gaceta, 8 de marzo de 2013
Hyland Jr, Steven. More Argentine Than You: Arabic-Speaking Immigrants in Argentina, University of New Mexico Press, 2017
Segre, Roberto, La arquitectura de la revolución, Gustavo Gili, 1970
Saad-Napadensky. Casa Pesa, San Miguel de Tucumán, Tucumán. Summa. septiembre de 1984, Num. 204, pag. 52.
Saad-Billone-Napadensky. Casa Moreno, Tafí del Valle. Summa Temática Num. 4/86, pag. 82
Peralta, Evelia, Arquitectas en la historia: BLANCA “CHULA” SAAD (1927-1999). En Trama 134, 2016
Villavicencio, Susana, La proyección de las Casas Blancas en Tucumán, en Casas Blancas, Una propuesta alternativa, Cedodal, 2003
Ahumada Ostengo, Hugo. Lo regional y lo universal. La herencia de la Escuela de Arquitectura de Tucumán. Antología biográfica-crítica 1947-1956 y 1957-1968. Mexico : UNAM, 2007.
Schere, Rolando, Concursos 1925-2006, Sociedad Central de Arquitectos, 2008

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